como de tristeza y desilusión. Si me siento angustiado por algo que se esté desarrollando en mi vida o en el mundo, aparto tiempo para descansar en el amor del Espíritu.
TEXTO DEVOCIONALJesús se levantó y dio una orden al viento, y dijo al mar: “¡Silencio! ¡Quédate quieto!” El viento se calmó, y todo quedó completamente tranquilo.—Salmo 23:4